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viernes, 14 de julio de 2017

Recuerdos de una vieja, VIII parte

Buenas mis niñas lindas queridas, ¿Como están?. Yo bien tirando pa que me quejo. Una se levanta cuando llega a una edad que si te duele la cadera, la rodilla pero esto es ley de vida como decía mi madre: a la vejez viruela. Pero saben una cosa, no me cambio ahora por una chiquilla de 15 jejeje. Ay mis hijas, pero la juventud es la juventud. Yo si fuera nueva ahora Jesucristo bendito, a saber que haría con tanta cosa nueva. La vida ha cambiado mucho de cuando yo era joven.
Yo hoy no hago de comer me llamo mi hija Soledad esta mañana y me dijo Mamá no hagas de comer que yo llevo ensaladilla rusa. Pues mira hoy me levanté temprano porque yo no puedo estar mucho tiempo en la cama, si yo me quedo en la cama es porque estoy mala sino yo no puedo parar quieta.
Ayer por la tarde me llevó mi hija Fidela a las Rubiesas que se murió un vecino, y a mi me gusta ir a acompañar. Pero casi ni me entero que se había muerto. Gracias que fui a la tienda y me dijeron Fefita se murió Rafaelito. Llevaba tiempo el pobre ingresado en la clinica de La Paloma en Las Palmas.
Cambiando de temas mis hijas, antes de ir al duelo fui con mi hija a comprarme una falda nueva y unos tarjes fresquitos pal verano. Chacha la gente nueva va casi desnua por la calle, ayer vi a las muchachas con unos pantalones cortitos que casi se le veían las bragas y los muchachos sin camisa por la calle, asombraita me quedé. Eso en mi época no se veía. Mi madre que en Paz descanse me llega a ver de joven con esa ropa me cruza la cara que no me deja salir mas. Yo digo que la libertad es una cosa y esta muy bien que las cosas cambien pero no lleguemos al libertinaje. Que contraste ahora y antes, las muchachas jovenes de mi epoca ibamos con faldas largas o llegaban a la rodilla, no podiamos enseñar mucho sino todas forradas. Y cuando teníamos luto de negro cerrao, con medias tupidas, pañoleta negra bajo el sombrero de paja. Miren esta foto así iba yo cuando murió mi padre, con guantes negros, medias negras, mantilla negra o velo.
Resultado de imagen de fotos antiguas mujeres de lutoYa hoy el luto no se usa y tampoco me parece mal, yo pasé mis años de juventud enlutada. 5 años de luto pa mi padre, pa mi madre 2 años y medio año de medio luto. Yo les digo a mis hijas que no se pongan luto por mí solo el dia del duelo y funeral, pa que sepa quienes son los doloridos pero ya luego que me lleven flores en las fechas señaladas porque a mi me gustan las flores en vida y despues yo si las flores y los matos me encantan.
Volviendo a la juventud, yo a veces pienso y los padres de estas criaturas no ven como salen sus hijos a la calle y que les puede pasar cualquier cosa que la gente hoy en dia esta media loca. Mi madre decía: cuidate y Dios te cuidará. Igual en la playa el otro día me llevaron mis hijos pal sur. A mi no me hace mucha gracia esta metiendome en el agua me da miedo y ademas me acuerdo de todo lo que trabaje en ese sur. Y veo a las chiquillas nuevas con esos bañadores o biquine o como se diga que se le ven todo el culo y parece que llevan un hilo na mas. Yo me puse mi bañador enterizo y mi sombrero y camine por la playa mojandome las piernas. Ay la juventud, que disfruten mis hijas que ya vendran las penas y que disfruten de la juventud que es lo mejor, muchas ganas de hacer cosas y vivir. Yo ni juventud tuve me casé joven, y toda la vida trabajando y cuidando mis hijos, pero una cosa les digo, no lo cambió pase muchas penas pero mis hijos me dieron la alegria y fuerzas de vivir aunque hubiera penurias.
Mis hijas voy a la tienda a comprar clipper pa mis bisnietos que se vuleven locos y comprare algunas chocolatinas Tirma. Un beso pa todas chiquillas. Salud y suerte.



















domingo, 18 de octubre de 2015

Mis hijos, mis tesoros

Buenas mis niñas lindas, ¿cómo están mis hijas?. Yo estoy harta como una cochina como se dice. Recién acabo de terminar de almorzar que vinieron mis hijos y nietos a comer. Hice un caldero de carne salsa con papas sancochadas y luego de postre hice unas natillas, fruta y yogur pa los niños. Mis hijas se enfadan conmigo porque me dicen: mamá no nos dejas hacer nada. Mis hijas siempre me han ayudado en todo pero a mi cuando vienen a mi casa me gusta servirlos. Fui a la tienda el sábado y compré clipper de fresa pa los chiquillos y chocolatinas Tirma.




Mi nieta Laura está embarazada de siete meses y tiene ya una barriga enorme. Y digole yo cuando vino a comer con el marido el domingo: Laura mi niña una barriga así de picuda tenía yo pa tu padre cuando tenía los mismos meses. Me quedé yo en cinta cuando tenía 19 años poco después de haberme casado. Yo me casé en abril creo si no recuerdo mal y quede embarazada pa ya pa agosto o septiembre. Unas fatigas que me daban por las mañana a morirme todo lo que comía lo echaba pa arriba. Mi madre me decía no bebas nada de canela porque según decía mi madre y las mujeres de antes que la canela es abortiva y se suele tomar cuando vas a dar a luz pa dilatar. Mi madre siempre estaba contando las lunas llenas pa saber cuando iba a nacer el niño. Porque se decia que cuando habían lunas llenas los partos se adelantaban. Mi madre pa las fatigas me guisaba hierba luisa con manzanilla y eso me calmaba las nauseas y fatigas.


También me daban antojos de comer sardinas. Me acuerdo que las compraba cuando venían las balqueras desde Agaete vendiendo el pescado fresco. Que me gustan a mí las sardinas fritas, con una papita sancochada y mojo verde. Yo no tenía muchos antojos pero las viejitas decían que si no satisfacía el antojo el niño te salía con una mancha.




Antiguamente mis hijas no era como hoy y nosotras paríamos en las casas con las ayudas de las parteras, madres y hermanas. Me acuerdo que el día que nació Paco estaba yo trabajando en el campo y mi hermana me dice Fefilla me da que tu sales de cuentas hoy mamá contó las lunas y estas ya lista. Yo le dije pues deja a ver Milagrosa. Y dicho y echo esa misma noche me puse de parto. Yo trabajé hasta el último día antes no había ni bajas por maternidad ni nada.

















Cuando llegó el momento mi hermana fue a buscar a María la partera que era una mujer mayor que tenía mucha maña y había visto nacer a casi todos los niños del barrio. En la habitación de mi casa estaba mi hermana Milagrosa que ya había dado a luz dos años antes, mi madre y la partera. Lo recuerdo como si fuera ayer, yo estaba nerviosa y me acordaba que la semana anterior había muerto Luisa mi vecina dando a luz porque se le complico el parto. María me decía Fefa respira y empuja cuando yo te diga. Pa da a luz estuve la noche entera porque no dilataba. Una pasa dolores pero cuando me pusieron a mi hijito en los brazos yo empecé a llorar de la emoción. Mi madre hizo sopa con una gallina y me trajo un caldito y me dejaron descansar mientras ella se ocupaban del niño.

Una no sabía hasta que nacía si era niño o niña. Mi marido Paco se cogió esa noche una borrachera con mis cuñados. Al día siguiente o al otro fueron a Gáldar a registrar al niño le puso Francisco por él y  Antonio por el padre. Teníamos que ir caminando desde Juncalillo por todos esos barrancos por los senderos hasta llegar al ayuntamiento que estaba en la costa en Gáldar. El coche de hora pasaba de vez en cuando.
Los padrinos de mi hijo de bautizo fueron mi hermana Milagrosa y su marido Juan. Mi madre cosió el vestidito tipico de bautismo blanco con el gorritos y los bicos. Lo cristianamos en la iglesia de Ssnto Domingo en el barrio. Antes no es como hoy y no hicimos ni celebraciones ni nada sino almorzar toda la familia en casa. Estabamos todas de luto porque hacia dos años de la muerte de mi padre que no me vio casarme.
Después de Paco vino Soledad, la más vieja de las hembras luego José Luis, Fidela, Pino Mari, Diego, Olga, Julia, Gonzalo y la más chica Lidia.
Los hijos son una bendición de Dios y yo puedo dar gracias nunca tuve ningún aborto ni perdí ningún niño los crie a todos y ahora ellos empiezan a cuidar de mí.
Pues que les digo mis hijas me voy a echar un rato en el sillón a descansar un poco las piernas y a ver un poco la tele. Un beso mis niñas cuidensen y tengan nños, que un niño alegra la casa y a los abuelos nos llena el corazón de alegría.












jueves, 8 de mayo de 2014

Las manías de marido

Buenas mis niñas lindas, hoy estoy un poco triste porque me acorde de mi marido y sus manías que tan poco me gustaban pero que ahora echo tanto de menos mis niñas. Ay esta vida es un valle de lagrimas queridas. Hoy haciendo el caldo papa pal almorzar me acordé de mi Paco. Cuando él estaba vivo le gustaba mucho comerse el caldito de papa con su huevito o dos porque yo siempre echaba más porque mi marido era de buen comer, era un cachorro de hombre, alto, bien plantado, muy educado, nunca dijo una palabra mas alta que nunca delante mías, otra cosa no pero honrado y trabajador no le ganaba nadie. Mi marido era muy bueno mis niñas pero muy rigido con mis hijos, le gustaba las cosas bien echas y que todos fueran personas de provecho y educadas. Mis hijitos la verdad me salieron muy buenos, trabajadores buenos pa mi, pa su padre, pa sus hermanos y sus familias. No me quejo tanto mi marido como yo intentamos criarlos lo mejor que pudimos no les dimos lujos porque eramos gente humilde pero su plato de comida y cariño nunca les falto. Mi marido tenía la mano muy ligera y cuando se enfadaba con los chiquillos cogía  el cinto, pero solo cuando se portaban mal, yo le decía Paco son niños, y él me decía siempre Fefa a los hijos hay que educarlos y mira ellos nunca se quejaron del padre, al contrario lo querían con locura. Cuando mi marido se murió en el año 91, yo tenía 61 años me quedé viuda muy joven, recuerdo que al duelo vino monton de gente de todos sitios. El duelo se hizo en mi casa en la alcoba. Mis sobrinos e hijos organizaron la casa pal duelo porque yo estaba en el hospital. Mi marido me decía siempre el pobresito: Fefilla yo quiero morirme en mi casita. Mi marido padecía del corazón y tenía azúcar de la mala. Unos meses antes de morirse le dió un infarto y le pusieron un marcapasos pero ustedes saben que los marcapasos de hace unos años no son como los de ahora.
Me acuerdo que la semana antes de morir fuimos al hospital a la revisión del cardiologo al Insular en Las Palmas y le dijo Don Francisco habrá que ingresarlo un par de día pa hacerle unas pruebas. Mi marido no quería quedarse hasta que lo convenci con ayuda de mis hijos. Era mas terco no se bajaba del burro, si el decia blanco era blanco no negro ni gris. El aunque se equivocase no daba su brazo a torcer y yo me enfadaba con el y no le hacia caso y luego se reía y me decía que bien me conoces Fefa.  Yo cuando se ponía asi de bruto le decía: mire usted, que vine a casarme con un viejo con la de pretendientes jovenes que tenía y el se enfadaba mas pero luego se le pasaba. Yo se lo decía pa picarlo y que se bajara del burro y lo conseguia asi monton de veces. Era mas bueno que un cacho pan, ay Paco como te echo de menos querio.
Pues estando allí ingresado, el viernes que fue cuando murió de madrugada, aquella noche no cenó mucho y lo unico que hacía era cogerme de la mano, yo creo que presentía que se moria y hasta que expiro se murio aprentandome las manos. El duelo vino un genterio la calle llena de gente, se trajo bancos de la asociación de vecinos pa que la gente se sentase, la casa abarrotada. Toda la gente del campo, mi familia que es grande y la de mi marido tambien, los vecinos, gente que trabajo con nosotros, conocidos de mis hijos una barbaridad de gente. Vino el primo de mi marido que era cura y dio un pequeño rezado y las bendiciones antes de enterrarlo. Las vecinas me dicen que el barrio nunca se habia visto un entierro tan grande. La caja la llevaron mis hijos y sobrinos desde mi casa a la iglesia y la calle llena de gente y la Iglesia a rebosar. Agradesco en el alma a todos los conocidos que vinieron. Mi marido y yo ibamos a todos los duelos, porque el decía, hay que acompañar pa que te acompañen.
Pues como les iba contando mi marido le gustaba el caldo papa con unos granos de arroz y yo le suelo echar un puñito de arroz pa que no se me espese mucho. Pues el cuando yo lo dejaba al fuego y me ponia a limpiar el cogía arroz y le echaba mas porque a el le gustaba, miren cuando yo veia el caldero y aquello se me quedaba espeso yo le decía Paco ven aca tu te puedes creer quien se come esto ahora esta expolia, pero el se lo comía estaba bueno. Otra cada vez que me acuerdo me rio. Yo guardaba en la despensa millo frito de esto que le gusta a los chiquillos, las chocolatinas Tirma y las golosinas pa cuando vinieran mis nietos darselos. Cuando yo iba a buscar no habia nada porque mi marido que era un goloso se lo bailaba todo y encima que era diabaetico. Yo le decía Paco un dia de estos te siego el pescueso jodio y el se reia. Que bien me llevaba con mi marido chiquillas. Luego se ponia Fefa dame la insulina que se me subio el azucar y yo le decía dos bofetadas te daba yo por comer lo que no debes. Pero yo como se que le gustaba de vez en cuando le daba de postre unos platanos maduros que le encantaba aunque el medico se los prohibio.


Otra manía que tenia era remover la comida. Una vez hice pa comer macarrones con salsa y vino a comer mis hijos y me dice mi hija Pino Mari: ¿Mama se te paso la pasta que estan los macarrones abiertos? Y yo no ese fue tu padre que removio los macarrones cuando ya estaban echos sin que yo me daba cuenta. Al igual pasaba con el potaje yo dejo el potaje bien apotajaito y marido le daba vuelta con el cucharon y me espiscaba todas las papas que ibas a coger alguna y estaban echas fiscos.




Pero todas estas cosas son las que se echan de menos mis hijas, esas manias que a veces molestan por la rutina al final son las que mas recuerdas al igual que mis hijos. Yo solo les digo ojala todos sean tan felices como fui yo con mi marido, hombre mas bueno pa todo el mundo, ayudaba a echar los techos a los vecinos y familares, era cariñoso y bueno con los niños aunque era muy serio y rigido se hacía querer. Yo estuve 5 años de luto por mi marido hasta que despues me fui quitando el luto con blanco y negro y al otro año ya vestia de color. Pero que mal se pasa cuando pierdes a alguien querido. Muchas veces al principio lo llanaba sin darme cuenta y la cama se me hacia tan grande pa mi sola que me cambie a otra alcoba a una cama mas pequeña cerca del baño pa no caminar tanto.
Pues que les digos mis hijas, que descanses quieranse mucho en las parejas y a los hijitos que es lo mas grande que tenemos en esta vida son nuestros hijitos. Un beso grande para todas y ahora me voy a misa con mi prima y mi hemana. Hasta luego mis niñas.