lunes, 16 de mayo de 2016

Los hospitales

Buenas mis niñas lindas, ¿como están?, yo cansada de tanto trajín que he tenido hoy. Acabo de llegar del hospital que operaron mi hijo el mayor de una hernia. Mi hijo Paco Antonio llevaba tiempo quejandose de dolores en la ingle y fue al medico y le dijeron que tenía que operarse. Se operó el viernes y como le dio un poco de fiebre lo dejaron ingresado hasta hoy. A mi no me gustan los hospitales mis hijas pero hay que ir. Me acuerdo cuando me operaron del cáncer de mama hará ya unos 10 años. La comida es mala y sin sal. Yo le decía a mi hija, Fidela hazme un potajito de berros y un cacho de queso,  me lo traes pa comer algo que me siente la madre.
Mi hijo ya esta bien un poco dolorido pero ya le dieron el alta esta mañana. Ya después ire a la casa a verlo y llevare un queque pa ofrecer a los que lleguen. Mi madre siempre que hacia una visita llevaba un paquete de cafe, otro de azucar, un paquete de galletas y un zumo. No le gustaba ir a hacer las visitas con las manos vacias. Antes cuando alguien se moría era normal ir a la casa del familiar, a hacerle la visita como se decía y darle el pesame, y siempre se llevaba algo, como azúcar, café, o zumo. Cuando se murió mi marido, casi todo el barrio y ,o familia pasaron por mic asa a darme el pésame y acompañarme. Se agradece mis hijas cuando notas que te quieren.
Al salir de ver a mi hijo pase por la planta 5 del insular que estaba mi vecina Rosarito que la operaron nose de que cosa, ah si de piedras en la vesicula. Ella me decía siempre que tenía dolores fuertes en la boca del estomago y yo le decía, mi niña vete a ca don Francisco, el medico de mi barrio y que te mire porque esos dolores no son normales. Y asi lo hizo y la operaron nose si sería el viernes. Digole yo a mi vecina, como andas muchacha, y me dice ay Fefa deseando que me mande pa mi casa, que esta una cansada estar aqui sin hacer nada en esta cama. Y yo le dije paciencia querida que esto asi pa que te mejores.
A mi los hospitales y los velatorios, mis hijas entre mas lejos mejor.
Me acuerdo yo antes, cuando no estaba el insular ni menos el Negrín, estaba el hospital de San Martín. Todavia recuerdo yo ir de joven a ver mi tia Teodosia que se opero. Era una habitación grande larga llenas de camas. Y al fondo estaba en una hornacina, la virgen de la Milagrosa. Las monjas de la caridad llevaban el hospital. Cuando me quedaba con mi tia por la noche iba a la mañana siguiente, a la capilla del hospital a oir misa. Aquella capilla si era bonita, con los techos pintados y con formas de madera. Y las grandes columnas de los retablos, era un sueño me encantaba oir misa alli.




Despues de San Martin vino en los 60 el hospital Insular en la zona de San Cristobal y el Hospital del Pino. Ya esos eran mas modernos, con habitaciones con menos personas y con los nuevos adelantos.

Las habitaciones eran al principio de 6 y de 4 pacientes y ya cuando lo reformaron no hace mucho y construyeron la parte nueva del Hospital insular, las habitaciones son de 2. Antiguamente no era como hoy, que habia centros de salud y ambulatorios, antes estaban las casas de socorro. Mi marido murió en el insular tras días ingresados por problemas del corazón. El se murio en los años 90, le habian puesto un marcapasos pero la ciencia no estaba tan avanzada como hoy y no llego al año con el puesto. Mi marido tenia problemas de corazon, ya le habia dado hanginas e infartos, hasta que el 4 de septiembre de 1991, se murió el pobrecito.

Hoy las mujeres van a dar a luz al materno, y es lo mejor porque hay medicos y enfermeros que ayudan a la madre y al niño si hay problemas en el parto, pero nosotras pariamos en nuestras casas y si se complicaba el parto se llamaba al medico. Muchas morian en el parto, pero yo gracias a Dios y a la Virgen no tuve problemas ni en los embarazos ni tuvo abortos. Una trabajaba hasta que ibas a parir. Yo me acuerdo de ir con una bañadera de ropa en la cabeza, con mi hijo pequeño en brazos y embarazada de Fidela. Ay cuantos trabajitos pasabamos la mujeres antes. Ir a coger tomates embarazada y romper aguas en los campos. Una antes no podia ponerse mala porque habia que ir a trabajar menos cuando mis hijos eran muy chicos. Mi madre me cuidaba a mis hijos si yo no podía, gracia a mi madrita Dios la tenga en su gloria. Las madres hacemos todo y mas por nuestros hijos, mi madre decía mis hijos son como mis dedos no hay ninguno que me cortes y no me duela.
Pues que les digo mis hijas voy a ponerme a hacer el queque, que mi hija Soledad en un rato pasa a recogerme pa ir a ca mi hijo Paco a verlo. El esta bien un poco dolorido, pero es normal esta todavía eso fresco. Pues chiquillas, un beso pa todas y cuidensen.

lunes, 18 de abril de 2016

Esta vida es un suspiro

Buenas mis niñas, hace tiempo que no escribía mis hijas pero estoy triste. Mi hermano  el mayor se murió en marzo con 90 años de edad. Mi hermanito descansó porque el pobre llevaba mucho tiempo con cáncer de colon. Yo se los comenté hace poco que estaba malito. Ay esta vida mis hijas es así, unos van y otros viene. Pero esto es ley de vida queridas yo prefiero irme yo que se vaya un hijo o nieto antes que yo. Mi madre la pobre sufrió muchos años la muerte de mi hermanito que murió con 1 años mas o menos. Dejó 5 hijos casados con 10 nietos y 3 bisnietos. Sus hijos y nueras lo cuidaron hasta el último momento.
A mi hermano bien recuerdo yo de chica cuando íbamos a echar de comer a las cabras y me enseñaba a ordeñarlas. Mis hermanos y yo estamos muy unidos. Después de morir mis padres nos reuníamos siempre pa fiestas señaladas.
Mis hijas ya por hoy no tengo más ganas de escribir voy a rezar el rosario. Les escribí pa que vean que siempre me acuerdo de ustedes. Otro día les cuento cosas de cuando era nueva que tengo historia pa dar y regalar, recetas y fotos que ya subiré. Pues mis hijas un beso grande pa todas, salud y suerte. No se apuren que en poco vuelvo, que Fefa mientras ella tenga tino no se olvida.

lunes, 15 de febrero de 2016

Mi casa

Buenas mis niñas lindas queridas, ¿cómo andan mis hijas?, yo estoy recién comida y ahora voy a sentarme un rato en el sillón a ver la novela. Hice un caldo papa que se me quedó de rico, las papas se me apotajaron porque le compré un saco de papas quineguas, las del ojo rosado, esas son las mejores pa sancochar, freír y pa potajes. Pero que va ya la comida no queda como antes, yo me acuerdo cuando mi madre hacía caldo de papa y olía toda la casa a cilantro y hoy en día le echas un manojo y ni saca sabor. Ya no sabemos ni lo que comemos con tanta porquería que le echan a las tierras y animales pa que crezcan. Mi padre tenía cochinos y los alimentábamos con fregadura. Todavía recuerdo a mi madre echando lo que sobraba de la comida en un balde pa los cochinos. La fregadura es buena pa los cochinos. Ellos comían cascaras de frutas, restos de carne, verdura y así salía la carne que daba gusto comérsela. Mi madre arreglaba la carne de cochino en adobo y se le quedaba de buena, ay mi madre que mano tenía en los fogones. Mis hermanas y yo hemos heredado ese don pa la cocina, pero mis hermanas dicen que la que más me paresco a mi madre y cocino igual que ella soy yo. Recuerdo cuando vinimos a vivir a Telde a la casa en la que hoy vivo. Mi marido ahorro mucho pa levantar este techo y vivir con su familia, esa era la mayor ilusión de su vida. Pinito, mi madre preparó ropavieja que eso era una comida especial pa celebrar que habíamos llegado a vivir a Telde. Mi madre cuando quedó viuda bajamos pal sur desde Juncalillo a trabajar en la zafra. Ella vivía en las quarterías de Don Juliano.




Antes de mudarnos a la nueva casa donde vivo ahora y donde tenía la tiendita, nosotros vivímos en muchos sitios. Todavía recuerdo como si fuera ayer cuando bajamos por primera vez al sur a Tirajana, aquello no es como lo vemos hoy que es casi como una ciudad de grande. Recuerdo la antigua carretera de tierra que pasaba por Ojos de Garza y le decía el Camino de la Madera. Ir pal sur hasta que se creó la pista era pasarte todo el día. Aquellas laderas de San Agustín, el Berriel, Los Salineros llenos de tomateros donde trabajamos de sol a sol y por la noche a empaquetar a los almacenes. Yo llegué a ver tomateros cerca del Faro de Maspalomas.
Cuando murió mi padre pasamos un año o dos en Guía con mi tía donde trabajamos en los plátanos hasta que yo me fui con mi marido y mis hijos pa la zafra en el sur. Luego del sur nos fuimos a vivir a la Primavera donde estaban las cuarterías de Don Juliano cerca de Jinámar donde ibamos a trabajar a lo que se llamaba la Locadia y la finca de la marquesa. Bien trabajé yo cogiendo tomates en Jinámar antes de en los años 70 o así crearan los edificios aquellos que están a la entrada del valle. Jinámar era un pueblo muy bonito con su iglesia,  la Inmaculada y la Fiesta de la Caña de Azúcar. Allí pasamos muchos años donde nacieron mis hijos los más pequeños.
Nos mudamos a la nueva casa poco antes de la muerte de Franco en el 75. Mi casa es una casa grande pero tampoco exagerada. Una casa terrera de una planta con balcón y azotea. Antiguamente las casas tenían un salón en la entrada y un largo pasillo y a los lados las habitaciones, el patio de luz y la cocina al fondo. Tiene 4 habitaciones donde dormían mis hijos, mi cuñada y luego por último mi madre que murió en mi casa. Cuantos recuerdos me traen estas paredes, la llegada de mis primeros nietos, las celebraciones, duelos de todo un poco mis hijas. En mi casa se han celebrado tres duelos, el de mi cuñada María, la soltera, mi madre y mi marido.
Como decía mi madre, ay mi casa Dios me la de por destierro. Pues que les digo mis hijas, voy a ver la novela que ya va a empezar y haré un buche de café más tarde. Na mis niñas Dios les de Salud y suerte.

























viernes, 25 de diciembre de 2015

Feliz Navidad, mis hijas

Buenas mis niñas lindas, cuanto tiempo que no hablaba con ustedes chiquillas. He estado malita con gripe, que me vi tan malita en el hospital haciendome radiografías, poniendome oxígeno que me afixiaba. Pero gracias  a Dios estoy mejor y pase las Navidades con mi familia. Ayer Nochebuena vinieron mis hijos y nietos a comer. Hice un caldero de carne en salsa, baifo frito, papas arrugadas, gambas que trajeron mis hijos y truchas de batata típicas de estas fiestas que hice yo.
Las truchas de batata son fáciles de hacer. Se cogen en un caldero y se pone a sancochar 2kilos de batatas amarillas con agua que las cubra, luego se le echa una copita de anís del mono, cascara de un limón y un poco de canela molida o una ramita. Se deja guisar, se escurren y luego se escachan y se queda una pasta. Después se le va poniendo azúcar a la batata al gusto. Se coje nueces, almendras y pasas y se pasan por el mortero pa que se queden picaditas y se le echa con una pizca de canela molida y se remueve todo. A continuación se cojen las obleas para hacer empanidillas que ya vienen preparadas, se rellenan con la masa, se cierra y se apretan los bordes con un tenedor. Por último las fries en abundante aceite, y se les pone azúcar por encima. Se quedan riquísimas, mi madre las hacía siempre pa Navidad y yo sigo la tradición de mi madre. Se me quedan de buenas como a ella. Siempre que las hago les mando a mis hermanas.

Cuando mi madre vivía ibamos todos a su casa a comer y la casa se llenaba de vida y alegría con los nietos corriendo por toda la casa. Ahora que no esta mi madre, en paz descanse, yo acojo en mi casa a mis hijitos, nietos y bisnietos como hacia mi madre, cuanto la echo de menos y más en estas fechas. A mí las Navidades no me gustan y siento que lleguen estas fechas, porque son fechas tristes cuando recordamos a los seres queridos que ya no están con nosotros. Ay mi Paco le encantaban estas fechas, recuerdo como se hinchaba a comer truchas de batata y de cabello de ángel que también le gustaban. Mi marido cuantas navidades sin tí querido mío. Desde el cielo nos mira y estará contento de vernos juntos reunidos en familia.
Yo hoy no hice nada de comer con lo que sobro de anoche que comí. Sancoche unas papas y carne de cerdo frita. Hoy no vinieron todos mis hijos porque fueron a ca las suegras a comer, vinieron algunos y comieron conmigo. Que bueno son mis hijos, mis niñas. Yo siempre digo que lo mejor que me ha dado Dios han sido mis diez hijos que son mis tesoros.
Anoche y hoy me hinche a turrones y polvorones y eso que el médico me dijo: Fefita cuidado en estas fechas no se le vaya a disparar el azúcar.


pues que les digo mis hijas, que tengan felices fiestas y a ver si me animo y escribo antes de que acabe el año pa desearles un buen año nuevo. Felices fiestas mis hijas y disfruten en familia.

domingo, 18 de octubre de 2015

Mis hijos, mis tesoros

Buenas mis niñas lindas, ¿cómo están mis hijas?. Yo estoy harta como una cochina como se dice. Recién acabo de terminar de almorzar que vinieron mis hijos y nietos a comer. Hice un caldero de carne salsa con papas sancochadas y luego de postre hice unas natillas, fruta y yogur pa los niños. Mis hijas se enfadan conmigo porque me dicen: mamá no nos dejas hacer nada. Mis hijas siempre me han ayudado en todo pero a mi cuando vienen a mi casa me gusta servirlos. Fui a la tienda el sábado y compré clipper de fresa pa los chiquillos y chocolatinas Tirma.




Mi nieta Laura está embarazada de siete meses y tiene ya una barriga enorme. Y digole yo cuando vino a comer con el marido el domingo: Laura mi niña una barriga así de picuda tenía yo pa tu padre cuando tenía los mismos meses. Me quedé yo en cinta cuando tenía 19 años poco después de haberme casado. Yo me casé en abril creo si no recuerdo mal y quede embarazada pa ya pa agosto o septiembre. Unas fatigas que me daban por las mañana a morirme todo lo que comía lo echaba pa arriba. Mi madre me decía no bebas nada de canela porque según decía mi madre y las mujeres de antes que la canela es abortiva y se suele tomar cuando vas a dar a luz pa dilatar. Mi madre siempre estaba contando las lunas llenas pa saber cuando iba a nacer el niño. Porque se decia que cuando habían lunas llenas los partos se adelantaban. Mi madre pa las fatigas me guisaba hierba luisa con manzanilla y eso me calmaba las nauseas y fatigas.


También me daban antojos de comer sardinas. Me acuerdo que las compraba cuando venían las balqueras desde Agaete vendiendo el pescado fresco. Que me gustan a mí las sardinas fritas, con una papita sancochada y mojo verde. Yo no tenía muchos antojos pero las viejitas decían que si no satisfacía el antojo el niño te salía con una mancha.




Antiguamente mis hijas no era como hoy y nosotras paríamos en las casas con las ayudas de las parteras, madres y hermanas. Me acuerdo que el día que nació Paco estaba yo trabajando en el campo y mi hermana me dice Fefilla me da que tu sales de cuentas hoy mamá contó las lunas y estas ya lista. Yo le dije pues deja a ver Milagrosa. Y dicho y echo esa misma noche me puse de parto. Yo trabajé hasta el último día antes no había ni bajas por maternidad ni nada.

















Cuando llegó el momento mi hermana fue a buscar a María la partera que era una mujer mayor que tenía mucha maña y había visto nacer a casi todos los niños del barrio. En la habitación de mi casa estaba mi hermana Milagrosa que ya había dado a luz dos años antes, mi madre y la partera. Lo recuerdo como si fuera ayer, yo estaba nerviosa y me acordaba que la semana anterior había muerto Luisa mi vecina dando a luz porque se le complico el parto. María me decía Fefa respira y empuja cuando yo te diga. Pa da a luz estuve la noche entera porque no dilataba. Una pasa dolores pero cuando me pusieron a mi hijito en los brazos yo empecé a llorar de la emoción. Mi madre hizo sopa con una gallina y me trajo un caldito y me dejaron descansar mientras ella se ocupaban del niño.

Una no sabía hasta que nacía si era niño o niña. Mi marido Paco se cogió esa noche una borrachera con mis cuñados. Al día siguiente o al otro fueron a Gáldar a registrar al niño le puso Francisco por él y  Antonio por el padre. Teníamos que ir caminando desde Juncalillo por todos esos barrancos por los senderos hasta llegar al ayuntamiento que estaba en la costa en Gáldar. El coche de hora pasaba de vez en cuando.
Los padrinos de mi hijo de bautizo fueron mi hermana Milagrosa y su marido Juan. Mi madre cosió el vestidito tipico de bautismo blanco con el gorritos y los bicos. Lo cristianamos en la iglesia de Ssnto Domingo en el barrio. Antes no es como hoy y no hicimos ni celebraciones ni nada sino almorzar toda la familia en casa. Estabamos todas de luto porque hacia dos años de la muerte de mi padre que no me vio casarme.
Después de Paco vino Soledad, la más vieja de las hembras luego José Luis, Fidela, Pino Mari, Diego, Olga, Julia, Gonzalo y la más chica Lidia.
Los hijos son una bendición de Dios y yo puedo dar gracias nunca tuve ningún aborto ni perdí ningún niño los crie a todos y ahora ellos empiezan a cuidar de mí.
Pues que les digo mis hijas me voy a echar un rato en el sillón a descansar un poco las piernas y a ver un poco la tele. Un beso mis niñas cuidensen y tengan nños, que un niño alegra la casa y a los abuelos nos llena el corazón de alegría.












domingo, 27 de septiembre de 2015

Mi padre

Buenas mis niñas lindas queridas, cuanto tiempo sin hablar con ustedes mis hijas, pero he tenido el culo en dos manos. Con la vuelta de mis nietos al colegio y venían a comer a mi casa porque mis hijos trabajan, y yo mientras pueda los ayudo. A primeros de septiembre fuimos pa Tenerife con mi hijo Paco Antonio. Yo le dije mi niño llevame a Tenerife que le hice la promesa al Cristo de Telde y al Cristo de La Laguna que si tu hijo Fran llega bien de Roma, porque se fue de Erasmus ese, un año y a mí me tenía la barriga abierta. Pero llego sano y salvo mis hijas. Cuando llega y se me pone a hablar en italiano a mi se me saltaron las lagrimas. Además no se si se acuerdan yo me opere de la matriz y lo ofrecí también. Y pa Tenerife nos fuimos, cogimos el barco en Agaete. Yo mis hijas mareo hasta en una mecedora. Me maree na mas entrar en el barco y unas fatigas durante todo el viaje, casi me arrojo y echo pa arriba la leche y el gofio del desayuno. Estaba encima la mar un poco revuelta pa que fue aquello, no me quiero ni acordar.

 Cuando llegamos a Santa Cruz y veo la plaza del charco como le digo yo porque hicieron una piscina enorme con un chorro en el centro. Mis hijas Santa Cruz esta de bonito, que en  nada se parece cuando yo vine a trabajar en los 50. Esta todo precioso lleno de arboles y flores. Y la torre del Cabildo es muy bonita que se ve na mas bajar del barco.


Bajamos del barco con el coche visitamos un poco Santa Cruz y nos tomamos un café, y nos fuimos pa La Laguna. Que bonita es, si parece Teror pero en grande mis hijas, llena de balcones y las casas típicas a mi me encantó. A mi lo que más me gustó de todo fue cuando entro en la Iglesia del Cristo y lo veo allí, en lo alto de su altar con esa cara tan linda que tiene, yo me emociono mis hijas, porque veo el sufrimiento que padeció el Señor por nosotros y ya le gente de hoy en día ni va a misa, es una pena mis hijas. Me gocé la misa de doce con mis nietos, mi hijo y mi nuera. No fuimos todos los de la familia porque mis hijos trabajaban. Mi hijo Paco siempre coge las vacaciones finales de agosto mediados de septiembre por eso fui con él.



Y a todo esto, yo me pongo aquí a alegar como una boba, y yo hoy les iba a hablar de mi padre, que Dios lo tenga en su gloria. Ay mi padre, bien lo echo de menos. Me acuerdo como si fuera hoy de verlo, con su bastón y el cachorro canario en la cabeza. Era un hombre alto y bien parecido mis hijas. La persona más honrada que yo conocí en mi vida, junto a mi marido que en paz descanse. Me acuerdo que el día de Reyes, como era carpintero nos hacía unos mueblecitos de madera, a mí y a mis hermanas. También recuerdo que nos daba una naranja china como regalo. Mis padres nos decían que los Reyes Magos entraban por el ojo de la fechadura en las casas a traer los regalos. Y nosotras decíamos, como es posible que entre los camellos y todo por ese abujero tan chico. Pues cogimos mis hermanas y yo y nos escondimos esa noche debajo de la cama de mis padres y así descubrimos que los Reyes no existían. Los Reyes de antes no son lo de ahora que tienen de todo y lujo nosotras eramos detalles pero una ilusión.
Mi padre combinaba la carpintería con la cría de animales, mientras mis hermanos, mi madre y yo trabajábamos la tierra. Me acuerdo una vez yo ya era una mocita, una vaca que tenía le dio a mi padre con la pata. Nosotras eramos a desalarnos porque pensábamos que se iba a morir del golpe pero gracias la Virgen del Pino bendita, todo quedó en un susto.



Así era el sombrero que se ponía mi padre. Parece que lo estoy viendo delante mía.

Mi padre era una persona muy respetada y como era el carpintero, en el barrio todo el mundo le encargaba las cajas y yo me acuerdo de ver a mi padre haciendo los ataúdes que luego forraba con telas de distintos colores dependiendo de quien se muriera. Si era una mujer o hombre casado, se forraba de tela negra, si era solterones como se decía antiguamente de blanco y los  niños antes de hacer la comunión la caja era blanca. Aparte de eso mi padre era bien entendido, sabía leer y escribir no con soltura pero se defendía porque el siendo joven emigró a Cuba y volvió, cuando se casó con  mi madre. Yo tendré que tener hermanos y sobrinos por Cuba seguro, porque estuvo por allí unos años buenos. Un hermano de mi padre murió en el barco Valbanera que iba a hacia Cuba y se hundió cerca de la capital.




Mi padre era una persona muy buena pero también era una persona muy educada, de ferreros valores y un poco rigido con la educación. Mi padre iba a misa a las 5 de la mañana pa luego ir a dar a comer a los animales, ordeñarlos y al mediodía volvía a mi casa. Nosotras teníamos gallinas, un par de cabras y una vaca. Después plantábamos millo pal gofito, papas, cebollas y más cosas. Siempre nos decía: mis hijas cuando se vayan a casar tengan una cosa clara, con la cuchara que cojan comen.
Una cosa que no voy a olvidar nunca en la vida, mi padre se llevaba muy bien con el cura y lo ayudaba siempre que podía y al pueblo. Pues cuando tuvo que hacerse unos bancos pa la iglesia de Santo Domingo, el cura se lo encargó a otro cura y eso a mi padre no le gustó. El decía que el no quería confesarse con ese cura cuando se muriese y el día que se murió llegó un nuevo cura de Artenara y lo confesó y murió tranquilo. Mi padre era un santo, hasta pa morirse no dio lata. Fijense ustedes mis hijas los dos hombres de mi vida a parte de mis hijos que los quiero como los dedos de mi mano, han muerto de infartos.
Pues que les digo mis hijas voy a comer un puchero que estan a punto de llegar mis hijos y mis nietos a comer. Ya tengo los yogures y natillas y los refrescos pa mis nietos. Mis hijas Dios y la Virgen del Pino las guarden y llenense las barriguitas que como decía mi padre: de la muerte a la vida la comida.

miércoles, 5 de agosto de 2015

!!Como ha cambiado España!!

Buenas mis niñas lindas queridas, ¿cómo están?, espero que todas tengan salud y les vaya bien en la vida. Yo como siempre un poco más vieja cada día, pero activa que hoy me metí en la cocina y cocine un arroz con conejo más rico mis hijas. Vinieron mis nietos a comer a mi casa y ellos es encanta comer en mi casa. Después de comer compre unas natillas de chocolates pa los chiquillos y se la comieron que da gusto. A mi me gusta malcriar a mis nietos, mis hijos me dicen mamá los mimas demasiado y digole yo a ellos, dejame disfrutar de mis nietillos, que eso me da vida.
Hoy justamente hablando con mi nieto Eduardo que está estudiando en la universidad Historia, me estuvo preguntando por como se vivía en la época de Franco y luego la transición y allí estuvimos alegando bastante cosas de la vida de antes. Ellos saben que la vida a cambiado mucho y que las cosas que antes se vivían ya hoy no pasan.
Pensando en como ha cambiado España desde la muerte de Franco. Me acuerdo yo que las mujeres no teníamos derecho  a nada, dependíamos para todo de nuestros maridos. Yo me acuerdo que para ir al banco a sacar dinero necesitabas el permiso firmado de tu marido.
Yo no iba mucho al banco porque no teníamos muchas perras ahorradas pero algun dinerillo fuimos ajuntando poco a poco con sacrificio y trabajo mi marido, mis hijos y una servidora. Ay las perras, mis hijas, las pesetas cuanto las echo de menos. Todavía me acuerdo de las pesetas con la cara de Franco y luego la del Rey. Ahora pondrán en los euros la cara del príncipe. Ay que ya es rey siempre se olvida.



Las mujeres antes alcanzaban la mayoría de edad con 21 y primero dependíamos solteras de los padres y después de los maridos, eran nuestros tutores. Pero hoy en día ha cambiado la cosa gracias a Dios, hoy las mujeres tenemos libertad para hacer sus cosas. Todavía me acuerdo el revuelo que se formó cuando en los años 60 empezaron a llegar las pastillas anticoceptivas. Me acuerdo que don Jesús el párroco de mi barrio nos decía: cuidadito con tomar esas porquerías que solo quieren destruir a la familia. Mi marido decía que una familia grande unida era bueno y esas pastillas no debían venderse porque sino nadie iba a tener chiquillos.
Pero lo más fuerte para la gente de los años ochenta fue cuando se legalizó el divorcio. Mucha gente decía ahora con el divorcio se van a destruir las familias y separarlas y la gente ya no se van a casar. Pero yo siempre estuve a favor del divorcio, porque viví en mi carnes como a una vecina de mi barrio el marido se emborrachaba y le pegaba pobresita. La gente de antes era muy bruta, yo recuerdo que si una mujer la dejaba el novio y conocía otro chico ya era una ligera de cascos y se la criticaba. Igual que una viuda volviera a casarse eso era lo ultimo, mientras que en un hombre no porque se decía que al hombre le faltaba una mujer en su casa.

Me acuerdo todavía de cuando la tele empezó a tener mas canales en los 90. Aquello era todo un lujo acostumbrados a la primera y la segunda de Televisión Española. Y que programas mas bonitas como el un dos tres, con la calabaza Ruperta y con Mayra la presentadora.



Que recuerdos y como ha cambiado  España en 40 años de democracia y a mejor. Mi madre siempre decia esta bien que haya libertad pero no libertinaje y cuanta razón tenía. Antiguamente se tenía respeto a los mayores se les trataba de usted y en hoy en día la juventud va media loca, pero eso es por las pastillas que le echan en las copas cuando salen, yo les digo a mis nietos que tapen su vaso y no se separen de el pa que no les echen drogas, que se hacen drogaitos y Dios no lo quiera mis hijas. Pero bueno la juventud es buena y que disfruten lo que una no pudo vivir. Una tanto trabajar y sacrificio.
Pues que les digo mis hijos que yo me voy pa la cama a descansar que mañana es otro día si Dios quiere, un beso para todas.